Te notifican el despido sin invocar una causa justificada, o con una causa que el patrono no puede probar. A partir de ese momento corre un reloj que muchos trabajadores descubren demasiado tarde. Esta guía resume qué puedes reclamar bajo la LOTTT y en qué plazos, según tu situación.
Estabilidad e inamovilidad: dos protecciones distintas
- Inamovilidad: protege a trabajadores con fuero (embarazo, fuero sindical, inamovilidad decretada). El despido requiere calificación previa; sin ella, procede el reenganche con pago de salarios caídos ante la Inspectoría del Trabajo.
- Estabilidad: ampara al resto de los trabajadores permanentes con más de un mes de servicio. El despido sin justa causa se discute ante los tribunales laborales.
- Trabajadores de dirección: quedan fuera del régimen de estabilidad, pero conservan sus prestaciones e indemnizaciones.
Los plazos que no perdonan
| Pretensión | Plazo | Ante quién |
|---|---|---|
| Reenganche (inamovilidad) | 30 días continuos | Inspectoría del Trabajo |
| Calificación del despido (estabilidad) | 10 días hábiles | Tribunales del trabajo |
| Prestaciones sociales | 10 años (prescripción) | Tribunales del trabajo |
El plazo de 10 días hábiles para la calificación del despido es breve y corre desde la notificación. Dejarlo vencer no extingue las prestaciones, pero sí la posibilidad de discutir el reenganche.
La carta de despido marca el inicio del plazo aunque el trabajador siga negociando con la empresa. Negociar sin presentar la solicitud es correr el reloj a favor del patrono.
Qué hacer en la primera semana
- Guarda la carta de despido y todo el intercambio previo (correos, memorandos, mensajes laborales).
- No firmes liquidaciones con textos como «declaro no tener nada más que reclamar» sin revisión legal.
- Pide el cálculo detallado de tus prestaciones sociales e intereses.
- Evalúa con un abogado la vía: si el despido es injustificado, el artículo 92 de la LOTTT ordena pagar una indemnización equivalente al monto de las prestaciones — el llamado «doblete».
Cada caso tiene matices — el tipo de cargo, la existencia de fuero y la prueba disponible cambian la estrategia. Pero el primer paso es siempre el mismo: no dejar correr los plazos.